miércoles, 16 de mayo de 2018



PREGÓN A SAN ISIDRO LABRADOR DE GUARO, 2018




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LA ROMERÍA DE SAN ISIDRO




El quince de mayo, se celebra la festividad de san Isidro, patrón del campo, pero …
¿Quién era san Isidro? San Isidro Labrador, Isidro Merlo Quintana, (Madrid, 4 de abril de 1082, 30 de noviembre de 1172) nacido en el Mayrit musulmán, una fortaleza y un barrio al sur, La Almudaina, luego la Almudena, que sería el barrio civil, conquistado por Alfonso VI en 1085 al reino de Toledo, fue un labrador mozárabe que estuvo posiblemente al servicio de la familia Vargas y de otros tantos señores terratenientes como Francisco Vera en arrendamiento de tierras. Sus padres se llamaban Pedro e Inés y le llamaron Isidro por san Isidoro de Sevilla. Su trabajo como jornalero más mencionado por los biógrafos es a cargo de Juan de Vargas, y se realizó principalmente en el área de Madrid y alrededores. Se conocen algunos detalles de su vida por las alabanzas que indica un códice encontrado en la Iglesia de san Andrés en 1504, iglesia del arrabal de San Andrés (denominado como Códice de San Isidro y escrito a finales del siglo XII) y donde se denomina Ysidorus Agricola. Era conocido por llegar tarde al trabajo por la oración. En este documento se menciona que está casado con María Toribia, de Uceda, Guadalajara, a la que se le denominó santa María de la Cabeza, porque se sacaba su cabeza en procesión, tuvieron un hijo que murió muy joven, que la tradición dice ser san Illán y proporciona referencia de solo cinco milagros, siendo los demás añadidos posteriormente procedentes de la tradición oral durante su proceso de beatificación por varios hagiógrafos. Pese a que aún no estuviese santificado, los madrileños le rendían un culto desde el siglo XII que iba incrementándose rápidamente en siglos posteriores. Por ello, las autoridades eclesiásticas, municipales, la aristocracia madrileña y la corona real española lideraron su proceso de canonización en el siglo XVI. Milagros Sobre la figura del santo se han vertido muchas narraciones populares. La más conocida de ellas es la que nos presenta a un hombre muy piadoso que muy a menudo tenía que soportar las burlas de sus vecinos porque cada día iba a la iglesia antes de salir a labrar el campo. A veces, Isidro llegaba algunos minutos tarde al trabajo y sus compañeros lo denunciaron al patrón por holgazán.

Juan de Vargas, que así se llamaba el propietario de la finca, lo
quiso comprobar por sí mismo, y un buen día se escondió tras unos
matorrales situados a medio camino entre la iglesia y el campo. Al
salir del templo, le recriminó su actitud. Cuando llegaron al campo,
su patrón vio por sorpresa que los bueyes estaban arando ellos
solos la parte que le correspondía al buen Isidro. El patrón entendió
aquel hecho como un prodigio del cielo.

También es conocida "La olla de san Isidro". Se cuenta que cada
año nuestro amigo organizaba una gran comida popular donde eran
invitados los más pobres y marginados de Madrid. Sin embargo, en
una ocasión el número de presentes superó lo previsto y la comida
que habían preparado no llegaba ni a la mitad de los convocados.
Isidro metió el puchero en la olla y la comida se multiplicó
"milagrosamente", hubo para todos y más.

Así mismo, hay un relato que nos dice que en un año de sequía y
temiendo por la rentabilidad de la hacienda de su patrón, Isidro con
un golpe de su arada hizo salir un chorro de agua del campo. Salió
tanta agua de allí que pudo abastecer toda la ciudad de Madrid.
Analogía con dos textos de la Biblia; la primera es una analogía del
milagro de los panes y los peces de Jesús y la segunda de Moisés,
que, en el éxodo de Egipto hacia la Tierra prometida, golpeó una
piedra con su bastón y salió de ella agua para saciar la sed de su
pueblo.
En este apartado de "prodigios" no podríamos dejar de lado una
curación atribuida a san Isidro y que le valió la beatificación. En
tiempos del rey Felipe III (1578-1621) habiendo caído
gravísimamente enfermo, a su regreso de Lisboa, en Casarrubios
del Monte (Toledo), le fue llevado el cuerpo de San Isidro hasta su
estancia real, y el monarca sanó milagrosamente. La beatificación
tuvo lugar el 14 de abril de 1619, y tres años más tarde, el 12 de
marzo de 1622, el Papa Gregorio XV lo canonizaría.

Amor a los animales
Durante toda su vida de labrador tuvo un gran aprecio con los
animales. En ningún momento maltrató a los bueyes y a los otros
animales de trabajo de la hacienda, todo al contrario. Existe una
leyenda que explica que un día de invierno y mientras se dirigía al
molino con un saco de grano sintió compasión de los pájaros que
en la nieve ya no encontraban alimento y que estaban a punto de
morir. Isidro limpió un pedazo de tierra apartando la nieve y vació
allí la mitad del saco. Al llegar al molino resultó que el saco estaba
tan lleno de grano como antes.

Milagro de la Cofradía
 En cierta ocasión en que se celebraba un banquete en la
cofradía a la que Isidro pertenecía, Isidro se retrasó bastante por
estar haciendo oración en la iglesia. Mientras se dirigía
apresurado al lugar, fue seguido por un grupo de mendigos.
Tanta fue la tardanza que llegó cuando se había acabado. Le
recibieron con disgusto diciéndole que sólo le podían dar el
almuerzo a él, pues únicamente habían dejado su parte
reservada, siendo imposible dar nada a quienes le
acompañaban. Isidro contestó que su porción bastaría para él y
para el resto. Comenzó el reparto, habiendo para todos y,
además, sobrando.

• Milagro del Pozo
 En este milagro, aparecen Isidro y María orando
junto al brocal del pozo, al que se había caído su
hijo. Es un milagro impresionante, documentado
e inmortalizado por distintos pintores y que
refleja cómo el Señor actuó, al recibir las súplicas
de ese matrimonio destrozado ante la muerte de
su hijo ahogado en el pozo y al que sólo le
pedían fortaleza de ánimo para aceptar su
voluntad, momento en el que Dios les
recompensa, haciendo que las aguas subieran y
sobre ellas, el niño flotando.
Con alta probabilidad el pozo en el que ocurrió este milagroso
acontecimiento, que tiene 27 m. de profundidad y 3 de ellos de
agua, es el que hoy se puede ver en el Museo – Casa de San Isidro
y de Iván de Vargas, en la Plaza de San Andrés, donde falleció
Isidro.
En el códice se narra, igualmente, como mediador para obtener
lluvias en primavera.
San Isidro labrador fue al campo y se mojó, dice
el refrán.
San Isidro labrador reparte el agua y el sol, dice
otro refrán

Entre los estudiosos de su vida se encuentran: Alonso de Villegas,
Jaume Bleda, Jerónimo de la Quintana, López de Hoyos, Juan de
Ferreras.
El mismo poeta madrileño Lope de Vega en un poema
hagiográfico titulado Isidro (Madrid, 1599).
La narración de los milagros puede diferir unos de otros, y se
encuentra influenciada por la tradición oral popular.
Isidro
Lo más vivo del poema hagiográfico Isidro (Madrid, 1599), sobre la
vida del patrono de Madrid, San Isidro Labrador, escrito
en quintillas a lo largo de diez cantos son, sin disputa, los
fragmentos abundantes en que el poeta se acerca al universo rural
en que se mueve el santo; en efecto, Lope amó de todo corazón la
vida sencilla de los campesinos y ansió toda su vida el contacto
directo con la naturaleza. Pero este poema biográfico es algo más
que eso, ya que se halla sólidamente documentado: leyó todo lo
escrito anteriormente sobre el santo y tuvo acceso a los papeles de
la causa de beatificación recogidos por el padre Domingo de
Mendoza, comisario pontificio para la beatificación de Isidro:

Quintilla
No madrugaba a estudiar
Porque el alma es favorable
O a la vida saludable
Sino a ofrecer al altar
Y luego al trabajo amable

Que después de su oración
Iba al campo y en razón
De ser arar su ejercicio
Quiero que hasta en el oficio
Tenga Isidro estimación.

San Isidro es el primer laico casado llevado a los altares tras un
proceso de canonización instruido por la Congregación de Ritos.
San Isidro fue beatificado por Paulo V el 14 de junio de 1619,
fijando la celebración de su fiesta el 15 de mayo. Con tal motivo,
reinando Felipe III se celebraron unos festejos que sirvieron además
para inaugurar la remodelada Plaza Mayor de Madrid.
Los promotores de esta canonización fueron varios personajes del
siglo XVI, incluida la familia Vargas y la casa real de los Austrias.
El 14 de marzo del año 1622 fue finalmente canonizado por el
papa Gregorio XV, y

En 1960 el papa Juan XXIII le declara mediante bula como santo
patrón de los agricultores españoles.
BULA
AGRI CULTURAM*
PROCLAMACIÓN DE SAN ISIDRO LABRADOR
PATRONO DE LOS AGRICULTORES Y CAMPESINOS ESPAÑOLES
JUAN XXIII,
Para perpetua memoria
El cultivo del campo lo enaltecieron siempre con máximas loas los
autores eclesiásticos y profanos, aun los ajenos a la religión
cristiana. De él —no dudó afirmar el sapientísimo doctor San
Agustín—, de todas las ocupaciones, es la más sana y la más
honesta. Y en el más egregio de los escritores antiguos, en Cicerón,
se lee: "Esa vida rural que tú llamas agreste es muestra de
moderación, diligencia y justicia".
Ahora bien, este oficio de la agricultura, que tantas virtudes lleva
consigo, atraviesa en estos tiempos, en que se propagan por
doquier las más depravadas doctrinas y son legión los que todo lo
reducen a lo material, un grave peligro. Es, pues, necesario que los
agricultores, mientras realizan sus faenas del campo y recogen los
frutos cuya posesión es sumamente conforme a la naturaleza y a la
justicia, armonicen su vida según las exigencias de la religión y de
la piedad. Y para que esto pueda llevarse a efecto necesitan el
auxilio de lo Alto.
Considerando, pues, diligentemente todas estas cosas y recogiendo
a la vez el deseo de las hermandades de labradores, nuestro
amado hijo Enrique, de la Santa Iglesia Romana, presbítero
Cardenal Pla y Deniel, Arzobispo de Toledo, nos suplicó que
proclamásemos a San Isidro celestial, Patrono de todos los
labradores de España, en forma solemne, ya que este santo varón,
humilde y sencillo, aparece ante ellos como ejemplo luminoso,
simultaneando con las faenas del campo, que realizaba
diligentemente, el ejercicio eminente de la obediencia y de la
caridad.
Y así Nos mismo, que hemos nacido de familia dedicada a la
agricultura, oficio el mejor, el más fecundo, el más dulce y el más
digno del hombre aun del hombre libre—son palabras de Cicerón—,
con el mayor placer hemos determinado acceder a estos deseos.
Así, pues, oído el parecer de la Sagrada Congregación de Ritos,
conscientes de la situación y después de madura deliberación por
nuestra parte, y con la plenitud de la potestad apostólica, en virtud
de estas letras, y para siempre,
Confirmamos y declaramos a San Isidro Labrador celestial Patrono
ante Dios de los agricultores y campesinos de la nación española,
con todos los honores y privilegios litúrgicos que, lógicamente,
corresponden a los patronos de hermandades o asociaciones, sin
que nada obste en contrario.
Esto mandamos y determinamos, decretando que las santas letras
sean permanentemente firmes, válidas y eficaces y que alcancen y
obtengan plenos efectos. Y que favorezca a todos aquellos a los
que afecta o pudiera afectar desde ahora y para siempre y que así
habrá de otorgarse eficaz y definitivamente, y, además, que desde
ahora será sin valor todo cuanta otra autoridad, a sabiendas o
ignorante, pudiera intentar contra lo dicho.
Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el
día 16 de diciembre de 1960, de nuestro Pontificado el tercero.
Domenico, Cardenal Tardini,

Su cuerpo es empleado en procesiones del siglo XV para
hacer rogativas por la lluvia en Madrid, su popularidad se extiende
posteriormente.

Isidro labrador fue un santo zahorí, pocero, taumatúrgico,
(milagroso) y hacedor de lluvias. Hombre sencillo y bienhechor de
los pobres empezó a ser venerado por el pueblo de Madrid unos
cuarenta años después de su fallecimiento.
La canonización llevó a una labor de asiento documental de parte
de las dudas existentes sobre la vida de San Isidro, e
institucionalizó una gran porción de la tradición oral de siglos
anteriores. Fray Domingo de Mendoza, comisario nombrado por
Felipe II para la canonización, se sospecha tuvo inventiva a la hora
de reconstruir la biografía del Santo que ha llegado hasta nuestros
días.
Los patronazgos que representa en diversas ciudades del mundo,
así como las festividades que se celebran su el día 15 de mayo, por
ser el día en el que parece ser que su cuerpo incorrupto se trasladó
a la Iglesia de san Andrés. Los restos del santo residen en el altar
mayor de la Colegiata de san Isidro en un arca mortuoria.

Otros patronos/as del campo

La Virgen de Araceli es la patrona del campo andaluz. Se celebra
el primer domingo de mayo y ya desde 2 de abril 1589 se le bajaba
a Lucena para pedirle en caso de sequía, la imagen había venido
en 1562 desde Italia.

La romería de san Isidro

La fiesta de san Isidro se celebra en la provincia de Málaga en
muchas localidades, como Periana, en donde arrojan al santo su
peso en trigo para agradecer la buena cosecha de aceitunas y
melocotones.
Muchos pueblos celebran su feria, como Estepona, Churriana
Otros con distintas romerías como Estación de Cártama, Alhaurín el
Grande, Ardales, Alameda, Archidona, Almogía, Nerja… Es un día
grande del campo malagueño.
La Hermandad de Labradores era la encargada de la organización,
hoy en día es la Hermandad de san Isidro.
La Hermandad de Labradores de Guaro y la Cooperativa
Las hermandades sindicales locales aparecen en 1944. Derivan del
Fuero del Trabajo. Estaban encuadradas en la Central Nacional
Sindicalista (C.N.S.).
Las funciones de las hermandades eran:
Las de relacionarse con el Servicio Nacional de Productos Agrarios.
Contratar guarderías rurales.
Gestionar las básculas de pesos.
Preparar las cartillas del agricultor.
Gestionar los contratos del seguro colectivo contra fenómenos
atmosféricos, pedrisco, e incendios.
Al cargo de la Hermandad, estaban el presidente y el secretario.
Estaban relacionados con la creación de cooperativas agrícolas. En
Guaro, en tiempos del presbítero don Miguel León (23 de octubre
del 57 a 8 de agosto del 60) y con la coordinación de Antonio Salas,
se creó la cooperativa local allá por el comienzo del sesenta. Se
compró un terreno a la viuda de Francisco Gómez, Frasquito
Pincho, en lo que hoy en día es el local de la Peña Flamenca de
Guaro, que anteriormente tuvo como sede el Juzgado local.
Domingo Ruiz Ocón, José Lara Gómez, Andrés Mesa Flores,
Fernando Jiménez el Mayor y Fernando Jiménez el Menor, así
como José Domínguez Mancilla fueron presidentes de la
Hermandad.

La Hermandad de labradores era la encargada de celebrar la fiesta
de San Isidro.
Siendo presidente de la Hermandad Andrés Mesa Flores, se
compró la imagen de san Isidro, que llegó a su casa y, desde allí, a
la iglesia de Guaro y se estrenó saliendo al Calvario de Sotornil, y
ese día llovió. Corría el año de 1953 y eran párrocos don José
María Muñoz, primero y don Francisco Echamendi, después
Las Hermandades de Labradores desaparecieron con la llegada de
la Democracia y los sindicatos libres.
La romería de san Isidro
Cuenta con una tradición no muy antigua. En los años cincuenta se
llevaba la procesión a Sotornil, donde estaba el Calvario y se hacía
el Vía Crucis en Semana Santa. Se le sacaba para darle gracias por
la cosecha o pedirle por la nueva o por la lluvia, agua de mayo, la
lluvia de primavera. El pueblo terminaba en el molino de La
Sociedad el Porvenir de Guaro y el resto era campo y ahí se
llevaba.
En los sesenta, se engalanaba una carreta de bueyes, de la familia
de los Gómez, hombres que vivían en el río Grande y que
colaboraron hasta el final con dicha celebración, primero, con
carretas por la carretera, y, luego, con tractores, bien por la
carretera, o por el camino del Río.
También fueron carreteros de la romería Sebastián Mala y José
Chivero.
La romería era un motivo para reunir a las muchas familias que
vivían en el Río con las del pueblo. No tenía el carácter de la
Verbena de san Juan el 24 de junio, era algo mucho más sencillo.
Hoy sale desde la fuente de San Isidro, construida en 1959 por el
alcalde Juan Ruiz Medina, hasta el Río por el camino de Río
Grande con numerosas paradas que se compensan con un
aperitivo, unas cervezas o un buen trago de agua. Acompañan
romeros y caballistas, niños/as, jóvenes y mayores. La llegada a la
Alameda se celebra con estruendo de cohetes y vivas al santo; el
pueblo espera a los romeros para continuar con la fiesta.
El lugar inicial de la romería
Era la zona de la alameda del charco de Tomás, un lugar más
inhóspito, por las piedras del río y una alameda mucho más
pequeña, aunque era el lugar del sanjuaneo de toda la chiquillada
de Guaro, era una romería de un solo día ya desde la alcaldía de
Pedro González y la de José Carretero. Ya se instalaba un puesto
de bebidas para recoger fondos para la Hermandad.
Luego pasó a la alameda de San Isidro, en donde ya, en el 1992, se
construye la ermita de San Isidro en la alcaldía de Sebastián
Rueda, y el chiringuito para las bebidas y aperitivos. Los puestos de
helados de Andrés y Paca, con chuches para los niños y juguetitos.
La fiesta
Las familias llevan comida para el día; algunos chiquillos más
atrevidos se regalan un buen baño, aún con el agua fría; las
barbacoas humean, primero en la ribera y luego en las de obra y
con permiso de la autoridad, los concursos de pesca de barbos a
mano; el castillo hinchable para los pequeños y las acampadas que
se suceden desde el puente a la alameda. Los campistas reservan
su terreno días antes para instalar sus tiendas y comidas. La
Hermandad organiza, el domingo, una gran paella para todo el que
se acerque; ofrece un servicio de microbús para que nadie se
quede en Guaro por falta de transporte y dispone de protección civil
y vigilancia: toda una gran organización.
En la romería antigua no había música; en la moderna, sí. Muchas
veces ha amenizado Antonio Ruiz El Salas, nuestro cantante más
popular de canción española y de Manolo Escobar. Hoy en día,
contamos con el grupo de baile Alquería y con otras orquestas y
coros rocieros que amenizan la verbena.
La romería concluye el domingo con la solemne misa en honor de
san Isidro en la alameda y ermita. Los romeros se reúnen en torno a
ella y agradecen su intercesión, que este año, seguro, san Isidro ha
intervenido porque teníamos el campo seco y los veneros agotados
Se recoge los campamentos; se traslada al santo a la carreta; se
arma la romería y vuelta al pueblo y a San Miguel ya por la
carretera.
Para terminar, quiero recordar a aquellos que vivieron el momento
más triste de la romería que acontece en el año 2006: dos vecinas
mueren en un desgraciado accidente cuando el tractor de Miguel
Gómez pierde los frenos y arrasa a parte de los romeros que están
cerca: Fuensanta, esposa de Miguel, e Isabel Rosa fallecen, y una
tercera persona foránea es herida grave.
Que Dios les tenga en su gloria y que san Isidro vele por ellas. Sus
nombres estarán siempre en el recuerdo de todos los romeros y
vecinos de Guaro.
¡Viva San Isidro y su Hermandad!

Guaro, 15 de mayo de 2018
José Naranjo Bandera